I SUBIDA CEBREROS – ARREBATACAPAS

Ni los más optimistas podían augurar un éxito como el vivido en la primera edición de la Subida Cebreros-Arrebatacapas. Las bases estaban puestas: el apoyo decidido y decisivo del Ayuntamiento de Cebreros y de sus vecinos, la espectacularidad de un trazado mítico en el automovilismo de la zona centro de la península y el gran trabajo organizativo de Escudería Milenio estaban ahí pero, aun así, la respuesta superó todas las previsiones. El hecho de que la nueva prueba fuera puntuable para tres campeonatos de la especialidad de Montaña, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Madrid, disparó el número de inscritos hasta el punto de obligar a modificar el planteamiento de la subida. El número inicial máximo de participantes, previsto en sesenta, tuvo que ser ampliado hasta nada menos que cien, aunque fuera a costa de suprimir la primera de las subidas, la de warm up, hasta dejarla en las tres obligatorias por reglamento, una de entrenamiento y las dos oficiales de carrera de las cuales la mejor de cada participante serviría para elaborar la clasificación final.

Podía parecer un poco exagerado el nuevo límite máximo de inscritos pero los 98 equipos que finalmente hicieron oficial su inscripción confirmaban que la decisión era correcta y que estábamos ante una jornada de automovilismo que podía ser histórica. Solo quedaba esperar que todo saliera bien en la jornada de competición pues de todos es sabido que con tal cantidad de participantes los problemas podían aumentar exponencialmente. Pero todo parecía estar de cara; un 23 de Abril con un clima primaveral (y a ratos casi excesivamente caluroso) y la presencia de miles de personas que abarrotaban, siempre con un comportamiento ejemplar, todas las zonas de la subida ponían la primera piedra de una gran jornada de carreras. También la suerte y el buen hacer de Comisarios, Protección Civil, Bomberos, Policía Local de Cebreros, Guardia Civil y voluntarios hicieron que los escasos incidentes producidos durante la subida, ninguno de gravedad, fueran solventados rápida y diligentemente. El horario se cumplió a rajatabla, terminando la prueba, incluso, con un ligero adelanto sobre la hora prevista.

En lo estrictamente competitivo, espectáculo a raudales como no podía ser menos con tal nivel de inscripción. Tras las dos subidas oficiales, dentro del apartado de Turismos, Jesús García Martínez se llevaba la victoria con su Porsche 997 GT3. Segundo por tiempos era su hijo Javier, pero el Mitsubishi Evo X estrenado para la ocasión no superaba las verificaciones técnicas finales lo que suponía su exclusión. Así las cosas, la segunda plaza era heredada por el Seat León de Ismael Arquero, cerrando el podio el extremeño Jesús Alberto Barriga con su espectacular Subaru Impreza. Cuarto era Eugenio Fernández con su afinadísimo Peugeot 205 Eficar, por delante del berciano Alfredo Sal y su Renault Clio.

Entre los monoplazas, victoria del madrileño Pedro Flores con su CM Silver Car, por delante del joven asturiano Gabriel Gutiérrez-Siegrist que estrenaba su Fórmula Dicode. Tercero y cuarto eran Pedro Aldomar y Jorge Ceballos, ambos con Speed Car, precediendo a la pequeña barqueta Semog de José Alonso Lombardía.

La entrega de trofeos a estos y otros pilotos en la Plaza de España de Cebreros cerraba una primera edición de la Subida Cebreros-Arrebatacapas que siempre será recordada por su éxito a todos los niveles.

Crónica de Jose Manuel Sánchez Plaza

Fotos cedidas por Alfredo Herranz Ballespín

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